Home / Area / DOCTRINA EN DOS PÁGINAS Diario Administrativo Nro. 337 – 14.03.2022


DOCTRINA EN DOS PÁGINAS

Nosotras

Por Milagros García Fernández y Rocio García Fernández

Nosotras, las mujeres,  llevamos adelante una extensa lucha a lo largo de la historia con el fin de poder visibilizar las condiciones de vulnerabilidad que hemos atravesado, ya sea desempeñando el rol de madres, trabajadoras, en nuestra condición de hijas/hermanas, o bien como víctimas en una sociedad que constantemente nos mostraba el rol que “debemos” cumplir, siguiendo las costumbres culturales, muchas que hoy lamentablemente se mantienen.

A lo largo de los años, hemos luchado por el cumplimiento de los derechos de igualdad y respeto frente a nuestros pares masculinos, pregonando lo que la Constitución estipula y promueve. Por eso, en el Día Internacional de la Mujer se busca conmemorar la lucha del género por su participación dentro de la sociedad, su desarrollo íntegro como personas y principalmente, su emancipación o liberación en diferentes aspectos de la vida.

Sin embargo, un día se escuchó la voz de cientos de mujeres, que se encontraban silenciadas por el miedo, por la vergüenza, por el contexto coyuntural. El 25 de marzo del año 1911 se generó un quiebre en la historia de las mujeres y lo que hoy se conoce como la corriente del feminismo: 123 jóvenes trabajadoras y 23 trabajadores murieron en un trágico incendio en la fábrica Triangle Shirtwaist en Nueva York. Las puertas de emergencia habían sido cerradas y no pudieron abandonar el edificio.

Esto trajo un cambio radical en la legislación laboral del país y fue un impulso clave para la lucha por mejores condiciones laborales. A pesar de esto y la posterior declaración de la ONU, recién en 1994 pasó a ser oficial el día en Estados Unidos.

El día 8 de marzo, no es un día común, sino que representa un recuerdo y una reivindicación de la igualdad conseguida con el paso del tiempo, la conquista de derechos y espacios que tantas veces fueron negados y, principalmente, del comienzo de la liberación de la opresión que el patriarcado ejerce y continúa ejerciendo. De todas maneras, cabe destacar que la lucha todavía no llegó a su fin y que las mujeres seguirán peleando por ocupar el lugar que merecen, logrando ser respetadas en todos los ámbitos, ya sean públicos o privados y, principalmente, combatir contra las violencias y los abusos de poder que siguen presentes y latentes a pesar de los cambios.

Así, el sufragio femenino, la reivindicación de la igualdad, la denuncia contra la opresión social, familiar y laboral, la separación entre sexualidad y reproducción, la defensa de la maternidad libre, liberación femenina, la libertad sexual, la planificación familiar y los métodos anticonceptivos fueron algunos de los conceptos por los que marcharon y todavía marchan.

Más allá de que es una lucha que aún no finiquitó, considero que es importante destacar todos aquellos logros conseguidos, y no olvidarnos de todas aquellas mujeres que se manifestaron con cada fibra de su ser. Esta memoria, es la razón por la cual seguimos caminando juntas, codo a codo, con el fin de visibilizar la violencia machista que siguen ejerciendo los hombres, atravesados por el patriarcado, en los distintos aspectos de la vida, a nivel laboral, social y personal.

Especialmente en nuestro país, el camino que hemos recorrido nace aproximadamente en el año 1926, donde las mujeres conseguimos el derecho de poder administrar sus bienes. En el año 1985 se estableció la patria potestad compartida, reconociéndole a la madre el derecho de poder decidir sobre sus hijos menores de edad. Para el año 1987, se modificó la ley de matrimonio, que desde entonces reconoce un régimen igualitario entre los esposos, la mujer ya no estaba obligada a llevar el apellido de su marido, se incorporó el divorcio vincular, se eliminó la figura del hijo ilegítimo, entre otras cosas.

En relación a la participación en la vida política, en la Argentina recién en 1947 con la Ley N° 13.010 se obtuvo el derecho a votar y el derecho a ser elegidas. Sin embargo, no se encontraba garantizado el acceso a los cargos de representación en el Congreso, hasta que en 1991 el movimiento de mujeres logró la sanción de la Ley N° 24.012 de Cupo Femenino, mediante la cual las listas de candidatos deben estar integradas con un mínimo del 30% de mujeres.

Por el año 2010, la Argentina se consagró como el décimo país en reconocer el derecho al matrimonio igualitario, en el 2012 se promulgó la ley de identidad de género, mismo año en que también se incorporó la figura del femicidio al Código Penal Argentino.

Con la figura del femicidio, pudimos imponerle un nuevo revés a la violencia de género que se venía gestando desde años arcaicos, pero que resultaba poco visible. Ya por el año 2009, con la sanción de la Ley N° 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la violencia contra las mujeres en ámbitos en que se desarrollen sus relaciones interpersonales, se estableció la creación de establecimientos para el asesoramiento de víctimas de violencia, campañas educativas para la prevención, la incorporación del tema en los programas escolares con el fin de ir educando a las próximas generaciones para simplemente ser mejores, para seguir creciendo en un plano personal y social.

 

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