Home / Area / DOCTRINA EN DOS PÁGINAS II Diario Laboral Nro. 210 – 11.07.2019


DOCTRINA EN DOS PÁGINAS II

Capitalización de intereses en los créditos laborales

Por Agustín E. Mariano Zurdo

[1]

I.- Introducción

En este trabajo explicaré los requisitos necesarios que permitirían la capitalización de intereses de un crédito de naturaleza laboral, conforme los parámetros regulados en el Código Civil y Comercial de la Nación.

En tal sentido, y a fin de comprender la referida figura legal, primeramente, haré mención, breve, de los instrumentos que actualmente se aplican, en el ámbito de la Justicia Nacional del Trabajo, que permitirían mantener “indemne” el capital reclamado e indemnizar al trabajador (acreedor) por incumplimiento del empleador (deudor). Ellos son: i) el interés aplicable (moratorios); ii) la tasa aplicable (activa); y finalmente iii) las Actas de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo (CNAT) que comprenden los ítems i y ii mencionados.

II.- Mecanismos previos al procedimiento de capitalización de intereses

Interés aplicable.

El Código Civil y Comercial de la Nación, Capítulo 3, Sección 1era, parágrafo 6°, regula las obligaciones de dar suma de dinero. Puntualmente, en el art. 768 habla de los intereses moratorios. Tal norma dice: A partir de su mora el deudor debe los intereses correspondientes. La tasa se determina: a) por lo que acuerden las partes; b) por lo que dispongan las leyes especiales; c) en subsidio, por tasas que se fijen según las reglamentaciones del Banco Central.

El Dr. Foglia explica que la “tasa de interés moratoria integra el resarcimiento de los daños y perjuicios en el caso de las obligaciones de dar suma de dinero”.

El mencionado doctrinario, al analizar el art. 768 del CCCN dice: “El efecto de dicha norma es quitar a los jueces la facultad de fijar la tasa de interés ante la falta de acuerdo o norma, delegando la fijación en el BCRA y unificándola, evitando criterios dispares, aunque cabe señalar que ello no sucede, porque la autoridad monetaria no ha dictado hasta la fecha una norma específica para el tema conforme lo establece el citado artículo. La idea subyacente es evitar la dispersión de las tasas de interés judiciales entre diferentes provincias del país, unificándolas en un organismo federal como el BCRA”[2].

Recordemos, que en el abrogado art. 622 del Código Civil, se preveía que ante la falta de intereses convenidos, y en ausencia de intereses legales, “los jueves determinarán el interés que debe abonar”[3].

La tasa aplicable.

En el ámbito de la Justicia Nacional del Trabajo se aplica la tasa activa. Entre los fundamentos, la doctrina laboral ha dicho:

Mientras la “tasa pasiva es la que paga una entidad financiera al “ahorrista”, la “tasa activa” es para quien recurre al crédito: el llamado tomador. Ante tan esquemática sinopsis, por el carácter alimentario de los rubros involucrados (remuneraciones e indemnizaciones de origen laboral), no puede seriamente ubicarse al trabajador postergado en el cobro, en el lugar y bajo la figura de un “ahorrista”. La privación en la disponibilidad y goce de su indemnización y/o salario es contra su voluntad, no es un acto deliberado del trabajador (supuesto inversor).

Convengamos que el trabajador/acreedor no era un ahorrista, no tenía una suma de dinero ociosa, ni tuvo ocasión para decidir, no puso tal dinero a interés, no tenía afán de lucro (ni especulaba con hipotéticas utilidades); simplemente no le pagaron.

Si el empleador/deudor incautó el crédito del trabajador (por la fuerza de los hechos) suena apropiado y justo que se le ordene restituir (por la fuerza del derecho) condenándolo al pago de intereses a “tasa activa”[4].

Las actas de la CNAT.

Con fecha 7 de mayo de 2.002, los jueces integrantes de las distintas Salas que conforman la Cámara Nacional del Trabajo, dictaron el Acta N° 2357, donde se estudió y debatió la tasa de interés en sentencias. En el considerando se dijo:

La tasa activa del Banco de la Nación Argentina, pacíficamente empleada por los tribunales hasta el inicio del período en que se aplicara la indexación, es la más apropiada para su aplicación a los créditos judiciales, ya que equivale, al menos aproximadamente, al costo que el acreedor impago debería afrontar para obtener, en el momento del vencimiento de la obligación, el monto que el deudor moroso hubiese retenido, a la vez que pone en cabeza del deudor la responsabilidad por el resarcimiento de aquél costo, sea este real o equivalente en términos de postergación de consumo o privaciones en que el acreedor hubiese debido incurrir para hacer frente a la falta de pago oportuno de su crédito.  Resolviéndose aplicar la tasa de interés que resulte del promedio mensual de la tasa activa fijada por el Banco de la Nación Argentina para el otorgamiento de préstamos. Posteriormente, modificada sucesivamente en los años 2012 (Acta 2601), 2014 (Acta 2630) y 2017 (Acta 2658), con idéntica finalidad.

El Dr. Horacio Schick dijo: “la tasa de interés debe absorber el envilecimiento de la moneda y compensar con un interés puro la imposibilidad de goce del capital por el periodo que se adeuda[5].

III.- Capitalización  

A partir de que cada crédito laboral resulte exigible comienzan a computarse los intereses por el mecanismo explicado.

Distinto son los supuestos para la capitalización -el interés se convierte en capital-[6] de los intereses del crédito laboral. La regla general, es que no se deben intereses de los intereses. Sin perjuicio de ello, el CCCN, en el art. 770 regula, en cuatro incisos, las excepciones a la regla. Hablaré de los incisos b) y c) que serían los que se podrían aplicar frente a la judicialización de un crédito laboral.

El inciso b) dispone que cuando el cumplimiento de la obligación se realiza judicialmente, la adición de intereses sobre intereses comienza al momento de la notificación de la demanda. De esta forma se otorga una mayor fuerza y sanción al incumplimiento y mora del deudor.[7]

En el inciso c) para que sea procedente el anatocismo se exige: i) liquidación judicial aprobada; ii) intimación judicial para su pago; y iii) mora en el pago. A mi entender, la capitalización de los intereses corre a partir del vencimiento del plazo de intimación de pago.

[1] Especialista en derecho del trabajo (UCA);

[2] Dr.Ricardo A Foglia,. Tasa de Interés aplicable a un crédito laboral, 3/06/19, La Ley;

[3] Ley 340.

[4] Dr. Juan C. Fernández Madrid. Ley de Contrato de Trabajo Comentada, Tomo III, pag. 2142, Ed. Erreius, 2018.

[5] Dr. Horacio Schick, Fallo “Bonet Patricia Gabriela por sí y en Rep. Hijos menores c. Experta Aseguradora

de Riesgos del Trabajo Sociedad Anónima y otros s/accidente – acción civil;

[6] Dr. Ricardo L. Lorenzetti, Código Civil y Comercial de la Nación Comentado, Tomo V, Ed. Rubinzal-Culzoni;

[7] Dr. Julio C. Rivera. Código Civil y Comercial de la Nación Comentado, Tomo III, pag. 100, Ed. La Ley.

 

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