Home / Area / DOCTRINA EN DOS PÁGINAS II Diario DPI Suplemento Derecho y Tecnologías Nro. 62 – 19.05.2020


DOCTRINA EN DOS PÁGINAS II

El concepto de startup y sus relaciones con el Derecho

Por Rhodrigo Deda

[1]

Cada vez que alguien menciona la palabra “startup”, la interpretación sobre lo que el interlocutor realmente quiere decir, es confusa. Ello porque términos provenientes del área de la innovación, vienen teniendo un uso banalizado y, para muchos, se han reducido a modismos que no significan nada. A pesar de ello, el término “startup” es útil para delinear un fenómeno empresarial existente hace décadas, pero que adquirió un renovado interés para el universo del derecho, dado el impacto que viene causando en el último tiempo.

La digitalización de la economía está alterando el funcionamiento de la sociedad, trayendo oportunidades de nuevos negocios, y, al mismo tiempo, causando una serie de transformaciones en las relaciones sociales y empresariales. En este contexto, las startups se han mostrado promotoras de cambios radicales en el modo de ofrecer productos y servicios, alterando hábitos, comportamientos y mercados. Son también productoras de innovaciones que pueden forzar los niveles de prosperidad de un territorio, dado su potencial de crecimiento y su demanda por recursos humanos de alto desempeño.

Dada la relevancia en el mundo de los hechos, parece adecuado buscar un concepto que permita al operador del derecho lidiar con el fenómeno startup con claridad, evitando el uso indiscriminado del término. En el área del emprendedurismo, es clásica la definición usada por Blank y Dorf (2014), por la cual startups son organizaciones temporarias que buscan construir un modelo de negocio, escalable, recurrente y lucrativo. Un segundo concepto, traído por el emprendedor Eric Ries (2012), considera que éstas son instituciones humanas que fueron proyectadas para crear productos y servicios nuevos en condiciones de extrema incerteza. Así, para esos autores considerados referencias del emprendedorismo, las startups son formadas por grupos de personas que buscan identificar un mercado lucrativo, a partir del cual desarrollan un producto innovador, en un ambiente de extrema incerteza.

Entidades que defienden los intereses de las startups también han establecido sus conceptos sobre este fenómeno. La U.S. Small Business Administration (2016) considera que el término envuelve negocios de base tecnológica con alto potencial de crecimiento. Por otro lado, la Associação Brasileira de Startups (2016 online), aunque no trae un concepto explícito, establece en el artículo 5º de su estatuto que representa los intereses “de las empresas originadas con base tecnológica y de innovación que trabajan en condiciones de extrema incerteza”.

Analizando las ideas traídas por estas entidades y relacionándolas con los conceptos empleados por los referidos especialistas, es posible identificar algunos padrones para el análisis del fenómeno. Ellos, fácilmente estarían de acuerdo, respecto que al mencionarse startups nos referimos a organizaciones provisorias, que buscan crear innovaciones para un determinado mercado lucrativo, generalmente a través de tecnología y en ambientes de extrema incerteza. Sin embargo, se advierte que esas definiciones, aunque sean útiles para comprender las características de una startup, dicen muy poco respecto del momento en que dichas organizaciones pueden ser consideradas empresas establecidas, como cualquier otras.

Por esta razón, es oportuno traer a discusión una idea originada en el campo de la ingeniería de software, que establece el ciclo de vida de las startups de software, desde su inicio hasta convertirse en una  empresa madura (Crowne, 2002): (i) Startup (o iniciación), periodo entre la concepción del producto y al primera venta; (ii) Estabilización, que comienza cuando el primer  cliente recibe el producto y termina cuando el producto es estable para ser contratado para un nuevo cliente, sim causar una sobrecarga en su desarrollo; (iii) Crecimiento, período que comienza cuando la empresa estabilizó el producto y pasa a escalar las operaciones para conquistar mercado; (iv) madurez, momento en que el tamaño del mercado, la participación y la tasa de crecimiento fueron establecidos. Ahí, deja entonces de ser una startup.

Como puede notarse, el concepto trae parámetros para entender el ciclo de vida de una startup de software, desde el momento en que la organización nace en búsqueda de un modelo de negocio viable hasta el momento en que se consolida como una empresa madura, en que consolida su operación en moldes bien-definidos. Para el universo del derecho, el ciclo de vida de startups de software tiene especial interés porque permite comprender las necesidades jurídicas que las empresas nacientes tienen en cada uno de sus momentos.

Si al iniciar sus actividades, cuestiones como memorandum de entendimientos, acuerdos de socios, cláusulas o contratos de vesting y NDA, son especialmente relevantes, cuando están en la fase de crecimiento, escalando sus actividades, temas relativos a contratos de inversores y planeamiento jurídico del modelo de negocio se torna imprescindible.

Como las cuestiones que envuelven a las startups son generalmente de naturaleza empresarial, societaria y laboral, es correcto afirmar que no existe una rama autónoma de “Derecho de las Startups”. No obstante, por otro lado, el rótulo tiene sentido porque atiende a necesidades específicas de emprendedores e inversores de riesgo, que buscan desenvolver nuevos modelos de negocio altamente lucrativos. El Derecho de las Startups, por lo tanto, se justifica por estar enfocado en el cliente.

En el área jurídica, Brasil aprobó el año pasado la Ley Complementaria 167 que en su artículo 13 modificó la Ley Complementaria 123, introduciendo un régimen especial simplificado para fines tributarios para startups o empresas de innovación. Para ello, creó una definición de startup: “la empresa de carácter innovador que busca perfeccionar sistemas, métodos o modelos de negocio, de producción, de servicios o de productos, los cuales, cuando ya existen, caracterizan startups de naturaleza incremental, o, cuando son relacionados a la creación de algo totalmente nuevo se caracterizan por su naturaleza disruptiva” (art. 65-A, §1º, LC 123, introducido por la LC 167).

No basta traer una definición legal, el párrafo siguiente establece que las startups son caracterizadas “por desarrollar sus innovaciones en condiciones de incerteza que requieren experimentos y validaciones constantes, inclusive mediante la comercialización experimental provisoria, antes de proceder a la comercialización plena y a la obtención de ingresos” (art. 65-A, §2º, LC 123, introducido por la LC 167).

La definición es semejante a aquella adoptada por especialistas en emprendedurismo y entidades del ramo. Para fines de encuadrar empresas nacientes que necesitan de un régimen tributario más benéfico, tiende a cumplir con la expectativa de ser un incentivo. Aunque es posible que el concepto quede vacío en caso que se permita encuadrar a cualquier empresa como “innovadora incremental”. Definiciones jurídicas siempre son problemáticas y en el caso de las startups ellas no se escapan a la regla,  pues como fenómeno social y económico no es un concepto cerrado y tiende a cambiar rápidamente, por cuenta del avance exponencial de la tecnología.

REFERENCIAS

ASSOCIAÇÃO BRASILEIRA DE STARTUPS – ABSTARTUPS –. Startup base. Disponível em: <http://www.abstartups.com.br>. Acesso em: 22 abr. 2017

BLANK, S., Dorf, B. (2014). Startup: Manual do Empreendedor. Rio de Janeiro: Alta Books Editora.

CROWNE, M. Why software product startups fail and what to do about it. Evolution of software product development in startup companies. In: IEEE International Engineering Management Conference, 2002, pp. 338-343 vol.1.

LEI COMPLEMENTAR FEDERAL Nº 167. Disponível em: http://www.planalto.gov.br/ccivil_03/leis/lcp/Lcp167.htm Acesso em 28 mar. 2020.

RIES, E. A startup enxuta (2012). São Paulo: Leya.

U.S. SMALL BUSINESS ADMINISTRATION. Startup & high growth business. Disponível em: <https://www.sba.gov/starting-business/how-start-business/business-types/startups-high-growth-businesses>. Acesso em: 22 abr. 2017.

 

[1] Abogado. Doctorando en Ingeniería de Software por la PUCPR (Brasil), Máster en Tecnología y Sociedad por la UTFPR (Brasil). Presidente de la Comisión de Innovación y Gestión de la OAB-PR. Co-fundador de Curitiba Legal Hackers.

 

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