Home / Area / DOCTRINA EN DOS PÁGINAS Diario Laboral Nro. 285 – 19.10.2020


DOCTRINA EN DOS PÁGINAS

Análisis crítico del artículo 223 bis de la LCT ¿son nulos? (Parte I)

Por Jesica Elizabeth Campos

[1]

El DNU 329/2020 prohíbe bajo pena de nulidad las suspensiones por falta o disminución de trabajo o fuerza mayor, pero plantea como excepción (art. 3) aquellas concertadas al amparo del art. 223 bis LCT. Veremos cuáles son sus requisitos:

  1. falta o disminución de trabajo no imputable al empleador; fuerza mayor debidamente comprobada;
  2. Acuerdos individuales o colectivos;
  3. Que el trabajador no realice la prestación laboral (por eso lo que recibe no se considera remunerativo), y lo que percibe es una ASIGNACIÓN NO REMUNERATIVA;
  4. El paquete debe ser homologado por la autoridad de aplicación.

Mucho se ha hablado respecto a las suspensiones concertadas en este punto quiero destacar que los acuerdos celebrados conforme al artículo 223 bis de la LCT son nulos lo cual pasaré a analizar en forma pormenorizada en el presente artículo. El art 223 bis de la LCT necesariamente nos remite a los artículos 218 al 222 de la LCT donde se encuentran reguladas las suspensiones por fuerza mayor ,falta o disminución de trabajo que hoy están prohibidas por el DNU 329/2020 y sus respectivas prórrogas DNU 487/20 , DNU 624/20 y DNU 761/20 ,  sumado que además para este tipo de suspensiones el empleador debe iniciar el procedimiento preventivo de crisis regulado por la ley 24013. El referido 223 bis no incorpora una causal autónoma de suspensión alguna por lo que necesariamente debemos remitirnos a los artículos mencionados.

 Nos encontramos ante un caso de fraude el cual se encuentra regulado en el artículo 12 del CCCN que establece:

ARTICULO 12.- Orden público. Fraude a la ley. Las convenciones particulares no pueden dejar sin efecto las leyes en cuya observancia está interesado el orden público.

El acto respecto del cual se invoque el amparo de un texto legal, que persiga un resultado sustancialmente análogo al prohibido por una norma imperativa, se considera otorgado en fraude a la ley. En ese caso, el acto debe someterse a la norma imperativa que se trata de eludir.

 Aquí se está buscando evadir la aplicación de una norma imperativa que en este caso es el artículo 8 del DNU 297/ 2020 que recepta el principio de la intangibilidad salarial y el pago íntegro de los salarios.

ARTÍCULO 8º.- Durante la vigencia del “aislamiento social, preventivo y obligatorio”, los trabajadores y trabajadoras del sector privado tendrán derecho al goce íntegro de sus ingresos habituales, en los términos que establecerá la reglamentación del MINISTERIO DE TRABAJO, EMPLEO Y SEGURIDAD SOCIAL.

 Por otro lado conforme al art 14 de la LCT nos encontramos en el supuesto de nulidad de fraude laboral:

Nulidad por fraude laboral. Art. 14. — Será nulo todo contrato por el cual las partes hayan procedido con simulación o fraude a la ley laboral, sea aparentando normas contractuales no laborales, interposición de personas o de cualquier otro medio. En tal caso, la relación quedará regida por esta ley.

Si analizamos al sujeto podemos advertir que se encuentra viciada la voluntad del trabajador conforme al artículo 276 del Nuevo Código civil y Comercial:

ARTÍCULO 276.- Fuerza e intimidación. La fuerza irresistible y las amenazas que generan el temor de sufrir un mal grave e inminente que no se puedan contrarrestar o evitar en la persona o bienes de la parte o de un tercero, causan la nulidad del acto. La relevancia de las amenazas debe ser juzgada teniendo en cuenta la situación del amenazado y las demás circunstancias del caso.

El mal grave e inminente claramente es que si el trabajador no está de acuerdo quedó sin sustento económico él y su familia pues muchos tienen cargas de familia, el trabajador no tiene ningún marco de negociación lo deberá tomar o lo deja.

[1] Abogada laboralista. Especialidad en Derecho de daños

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