Home / Area / DOCTRINA EN DOS PÁGINAS Diario DPI Suplemento Personas no humanas Nro 13 – 09.04.2019


DOCTRINA EN DOS PÁGINAS

Ser humano como destructor de hogares. No es una historia… ¡es la realidad!

Por Hugo Zaragoza

Introducción

Esta foto habla por sí misma y describe una situación que ocurre indiscriminadamente en todo el Mundo. Corresponde a una filmación del año 2013 pero que fue subida a las redes hace pocos meses y puede verse como un orangután pelea y huye ante una topadora que solo busca destruir su hogar en la isla de Borneo (Indonesia).

El video[1] fue difundido por la ONG International Animal Rescue (IAR)[2], con sede en el Reino Unido, cuya función principal y convertido en lema es “Salvando a los animales del sufrimiento en todo el mundo”, y que, para llevarlo a cabo, los rescata, los rehabilita y se los libera, cuando es posible, en sus hábitat naturales.

No es difícil imaginar el horror y desesperación padecido por este animal ante la hecatombe de su hogar natural, arrasado por la avaricia y egoísmo del ser humano. La impotencia de no tener recursos legales para frenar esta barbarie, es la mayor demostración de la falta de justicia que existe en este Mundo de Humanos, donde todo tiene un precio y todo se puede comprar. Cualquier persona que compra un terreno es inmediatamente “dueño” de todos los seres vivos que allí viven, y por tal motivo puede hacer lo que quiere con ellos. Tamaña injusticia sólo tiene antecedentes en la época en donde se esclavizaba a otros seres humanos. Hoy continúa la esclavitud con nuestros hermanos animales.

Por la gran labor de esta organización (ONG IAR),  este orangután fue rescatado y fue llevado a un refugio para su recuperación. Pero han quedado, sepultados allí, una enorme cantidad de animales que no han podido salir a tiempo y fueron víctimas de este acto de impunidad y crueldad.

La razón principal para esta aniquilación de la naturaleza y de los animales no humanos que allí viven es la explotación del aceite de palma, que es una grasa que se obtiene del fruto homónimo. Después del aceite de soja, es el aceite que más se produce a nivel mundial, y se utiliza no solo en la alimentación sino también en la industria cosmética, la de la limpieza, la decoración etc.

Vastas extensiones de selva y bosques nativos se someten a este monocultivo, con un impacto devastador sobre el medioambiente (deforestación, pérdida de hábitats naturales y muerte de gran cantidad de especies de animales, como por ejemplo los Orangutanes, Elefantes de Sumatra, Rinocerontes, Tigres etc.).

Así, los hábitats naturales son arrasados por incendios provocados para cultivar, destruyendo todo lo que allí vive y como consecuencia de esto se transforma en un hábitat incapaz de mantener a las especies originarias, tanto animales como vegetales.

Pero no sólo se destruye el hogar de innumerable cantidad de especies animales y vegetales, sino también nuestro propio hogar. Las consecuencias de la tala y quema de árboles contribuyen al cambio climático y reducción del carbono disponible. Los bosques y selvas son el sostén para que el carbono se mantenga en el suelo, absorbiendo grandes cantidades liberadas por los combustibles fósiles que, al derribarse los árboles, el carbono se va a la atmósfera. [3]

Greenpeace advierte que “la destrucción de los bosques para la producción de materias primas está impulsando una crisis climática y de extinción de especies sin precedentes. La comunidad científica advierte que si se quiere mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 º C hay que detener la deforestación y comenzar a restaurar los bosques.”[4]

Caso Argentino

En Nuestro País no estamos lejos de esta situación, sino todo lo contrario. Según un informe de Greenpeace[5], que compara imágenes satelitales, la superficie desmontada entre enero y junio de 2017 fue de 45.470 hectáreas, y el 42% ocurrió en áreas donde estaba prohibido. Además, el 80% de los desmontes ocurren en cuatro provincias, Salta, Santiago del Estero, Formosa y Chaco.[6]

Las principales causas de la pérdida de bosques nativos son el avance de la actividad agropecuaria  con la plantación de soja y la explotación de la ganadería intensiva.

Un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) [7]ubicó a Argentina entre los diez países que más desmontaron entre 1990 y 2015: se perdieron 7,6 millones de hectáreas, a razón de 300 mil hectáreas al año.

La tala indiscriminada que sucede en nuestro país pone en serio riesgo la supervivencia de especies de animales nativos (Argentinos), que habitan esos bosques  y que han hecho su hogar en ellos. Muchos de ellos se encuentran en serio peligro de extinción.-

En comparación con lo sucedido en Indonesia con el Orangután, en nuestro país hay cinco especies de monos: Capuchino negro; Miriquiná; Carayá colorado; Carayá negro y dorado; Capuchino de Azara, que, según la Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos (SAREM 2012), se sostiene que todas las especies de primates han mantenido o aumentado su riesgo de extinción desde el año 2000 hasta la realización del informe.

Pero los primates no son los únicos perjudicados por estas talas indiscriminadas, ya que de acuerdo al estudio publicado por Parques Nacionales existen más de 500 animales en peligro de extinción en Nuestro País, como por ejemplo: El Tatú carreta; Yaguareté; Chinchilla colilarga; Flamenco andino; Tapir; Ciervo de los pantanos; Cóndor andino y muchos otros.

Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos

La reacción  Argentina a esta depredación fue la sanción de la ley llamada “Bonasso[8]” -Ley 26.331[9]– promulgada y reglamentada el 21 de septiembre de 2007, que regula sobre los Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos, dirigida a promover la gestión forestal sustentable. Norma que se encuentra en consonancia con el artículo 41 de la Constitución Nacional y de la Ley General del Ambiente (Ley 25.675).

La misma divide en 3 categorías según el valor de conservación de los bosques: Categoría I (rojo): sectores de muy alto valor de conservación; Categoría II (amarillo): sectores de alto o medio valor de conservación; Categoría III (verde): sectores de bajo valor de conservación.

Pero si tenemos en cuenta que la ley solo contempla la sanción de apercibimiento o multa por el incumplimiento a sus preceptos, resulta evidente que no son suficientes para desalentar la deforestación en zonas protegidas, ya que no han cesado en esta actividad destructiva[10]. Por tal motivo, el coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace, Hernán Giardini, reclama ante el Congreso de Nación la sanción de una Ley de Delitos Forestales, entendiendo que “se aplican multas a los infractores de la Ley de Bosques pero no son suficientes para desalentar el delito”[11].

En la actualidad este delito se contempla en el anteproyecto del nuevo código penal, donde el texto propuesto lo califica como Delitos contra los bosques nativos y protectores, previendo una sanción con prisión de 6 meses a 3 años y multa y también considera una sanción agravada. (Anteproyecto C. P. Artículo 458)[12].

Dicha norma continúa acentuando la doctrina antropocentrista, es decir aquella en donde se sitúa al ser humano como medida y centro de todas las cosas, pero es innegable que aporta indirectamente beneficios a la naturaleza y hacia el resto de los animales no humanos, que se beneficiarían con los mayores controles por parte del Estado y sanciones penales a quienes cometen estos delitos de exterminio.

A nivel global, debemos recordar que cuando las especies nativas son destruidas u otras especies son introducidas, el equilibrio se altera y el ecosistema puede llegar a degradarse hasta el punto que no pueda restablecerse por sí mismo.

A  modo de conclusión

Parece que nada importa salvo nuestras necesidades, nuestras ambiciones y el poder destructivo que acompaña a cada ser humano en pos de un rédito económico. Por esta razón es clave la intervención de los Estados[13] y de los organismos Internacionales, en la protección de los hábitats naturales y de las especies de animales no humanos que allí viven, y que hoy sufren la destrucción de sus hogares y la muerte de sus familias.

Es muy importante tener en nuestro País una ley que proteja los bosques nativos, pero el Congreso también debe sancionar una ley de Presupuestos Mínimos de Protección de Animales No humanos Nativos, ya que existen muchas advertencias sobre la cercanía de una extinción masiva de especies provocada por el ser humano.

El fin sería lograr sectores de protección en diferentes áreas de nuestro país, que nos permitan preservar las distintas especies de animales no humanos  que hoy corren serio riego de dejar de existir. Espacios naturales que respeten las características propias de cada especie, asegurando su libertad y desarrollo.

Esta crisis evidente nos obliga a no correr la vista y replantear la cuestión, modificando nuestro actual modelo de desarrollo y pensamiento. Tomando conciencia del daño y peligro que producimos, tenemos la oportunidad de modificar y mejorar el futuro que hoy se vislumbra lúgubre.

El derecho a un hogar y a vivir en familia y en comunidad, no debe ser exclusivo de los seres humanos, sino de todos aquellos seres vivos que, por su propia naturaleza,  así lo necesiten para vivir en plenitud.

Nos hemos familiarizado y hemos aceptado hablar de “nuestros bosques” o “nuestros animales”, pero ya es hora de entender que no son nuestros, y que las leyes que así lo proclaman son intrínsecamente injustas. Dejemos de aniquilar bosques y especies enteras de animales, teniendo presente aquellas palabras del Filósofo Griego Pitágoras[14]:

“Mientras los hombres sigan masacrando a sus hermanos los animales, reinará en la tierra la guerra y el sufrimiento y se matarán unos a otros, pues aquel que siembra el dolor y la muerte no podrá cosechar ni la alegría, ni la paz, ni el amor”.

 

 

[1] https://www.youtube.com/watch?v=FcVb2V-sezI Y https://www.youtube.com/watch?v=4fI_n_tEnhs

[2] https://www.internationalanimalrescue.org/

[3] El carbono existe en la atmósfera de la Tierra principalmente en forma de gas dióxido de carbono (CO2).

[4]https://es.greenpeace.org/es/sala-de-prensa/comunicados/el-mayor-comerciante-mundial-de-aceite-de-palma-cede-a-la-presion-y-anuncia-el-monitoreo-a-sus-proveedores/

[5] Deforestación del norte de Argentina. Informe Anual 2018

[6] El informe de Greenpeace revela que casi la mitad de los desmontes en el norte de Argentina son ilegales y ocurren en zonas protegidas por la Ley de Bosques.

[7] http://www.fao.org/3/a-i4808s.pdf

[8] Miguel Bonasso. Presidente de la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente humano de la Cámara de Diputados de la Nación.

[9] http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/135000-139999/136125/norma.htm

[10] Datos oficiales confirman que, desde la sanción de la Ley de Bosques (año 2007) hasta fines de 2016 se deforestaron 2,4 millones de hectáreas, de las cuales más de 750 mil eran bosques protegidos. Las principales causas de la pérdida de bosques son el avance de la frontera agropecuaria (soja transgénica y ganadería intensiva) y los incendios.

[11] La destrucción de bosques en la finca Cuchuy, de Braun Peña, de 550 hectáreas, es uno de los casos denunciados por Greenpeace, junto a los de Los Pozos, del empresario puntano Pedro Cignetti (540 hectáreas); y La Peregrina, del uruguayo Bruno Varela Marín (200 hectáreas).

[12] Delitos contra los bosques nativos y protectores: ARTÍCULO 458.- 1. Se impondrá prisión de SEIS (6) meses a TRES (3) años y TREINTA (30) a TRESCIENTOS (300) días-multa, al que, sin autorización, excediendo la que tuviere, o infringiendo leyes o reglamentos nacionales o provinciales especiales, con peligro para el ambiente:

1°) Desmontare bosques nativos o protectores.

2°) Extrajere, destruyere, cortare, arrancare, derribare o talare árboles o ejemplares de flora de una especie protegida o en peligro de extinción.

3°) Extrajere o explotare recursos del subsuelo u otros componentes del suelo en áreas forestales.

  1. La pena será de UNO (1) a CINCO (5) años de prisión y DOCE (12) a SESENTA (60) días-multa, si cualquiera de los hechos descriptos en el apartado 1 se cometieren:

1°) En el periodo de semillación, de regeneración natural o en época de sequía o inundación.

2°) Contra especies protegidas de la flora silvestre.

3°) Con métodos, instrumentos o medios prohibidos idóneos para perjudicar una especie o en un área protegida.

[13] Para detener esta degradación y concientizar a los gobiernos sobre su responsabilidad, Naciones Unidas instituyó el 2011 como “Año de los Bosques”.

[14] (Samos 570 a.c./ Metaponto, c. 469 a. C.) fue un filósofo y matemático griego. Considerado el primer vegetariano. La dieta pitagórica vino a significar el evitar la carne de animales masacrados. La ética pitagórica se convirtió primero en una moral filosófica entre 490-430 a.C. con el deseo de crear una ley universal y absoluta incluyendo una orden de no matar ”criaturas vivas”, abstenerse de la ”desagradable matanza estridente”, en particular sacrificios de animales, y ”nunca comer carne” – de ”El Festín de los herejes” de Colin Spencer.

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