Home / Area / DOCTRINA EN DOS PÁGINAS Diario DPI Suplemento Derecho y Tecnologías Nro 43 – 01.02.2018


DOCTRINA EN DOS PÁGINAS

El Rol de las TICs en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Por Adriana Norma Martínez* y Adriana Margarita Porcelli**

“Indudablemente cada generación se cree destinada a rehacer el mundo. La mía sabe, sin embargo, que no podrá hacerlo. Pero su tarea es quizás mayor. Consiste en impedir que el mundo se deshaga”[1] Camus 1958.

Actualmente estamos transitando la mayor revolución de la información y las comunicaciones. Más del 40 % de la población mundial tiene acceso a Internet, y todos los días se suman nuevos usuarios. Asimismo, en casi 7 de cada 10 hogares, que corresponden al 20 % más pobre, hay un teléfono celular. Es más probable que estos hogares tengan acceso a la telefonía celular antes que al servicio de agua potable y saneamiento. Debemos aprovechar este vertiginoso cambio tecnológico para lograr un mundo más próspero e inclusivo. A través de la inclusión, la eficiencia y la innovación, el acceso a estas tecnologías brinda oportunidades que antes estaban fuera del alcance de los pobres y de los sectores desfavorecidos. El total de usuarios de Internet se ha triplicado con creces en una década, de 1000 millones en 2005 a una cifra estimada de 3200 millones a fines de 2015. Sin embargo, sus beneficios se distribuyen de manera desigual. Para que las tecnologías digitales beneficien a todos y en todo lugar es preciso eliminar la brecha digital que aún existe, especialmente en lo que respecta al acceso a Internet. Para sacar el máximo provecho de la revolución digital, los países también deben ocuparse de los “complementos analógicos”: reforzar las regulaciones que promuevan la competencia y el ingreso de nuevas empresas en el mercado, las habilidades que permitan a los trabajadores acceder a la nueva economía y sacarle provecho, y la rendición de cuentas de las instituciones a los ciudadanos. Si faltan estos complementos analógicos de las inversiones digitales el impacto en el desarrollo puede ser decepcionante.[2] En las últimas dos décadas se ha gestado una nueva revolución digital. El aumento de la potencia y la convergencia de las capacidades de transmisión, cómputo y almacenamiento, así como la permeabilidad de las tecnologías digitales en la economía, están dando lugar a una nueva fase basada en la Internet de las cosas y la analítica de grandes datos. Debido al continuo desarrollo de las redes de acceso de alta velocidad, la ubicuidad en el acceso con múltiples dispositivos, el cómputo en nube, la explosión de datos generados por personas, máquinas y objetos, se prevé que para 2020 estas tecnologías serán la plataforma de la economía mundial.[3] El documento final titulado “Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible” adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoce que la expansión de las tecnologías de la información y las comunicaciones y la interconexión mundial brindan grandes posibilidades para acelerar el progreso humano, superar la brecha digital y desarrollar las sociedades del conocimiento, y lo mismo sucede con la innovación científica y tecnológica en ámbitos tan diversos como la medicina y la energía.[4]

La tecnología, la ciencia, el desarrollo de capacidades, el despliegue y la difusión generalizada de tecnologías ecológicamente racionales en el contexto de una economía verde son los principales pilares de los medios de implementación de la Agenda Post 2015 y de los procesos de seguimiento de Río + 20. A fin de erradicar la pobreza y reorientar las actuales trayectorias de desarrollo insostenibles durante el período 2015-2030 es necesario desarrollar y difundir ampliamente soluciones tecnológicas asequibles en los próximos quince años. En esta misma línea, el 15 de diciembre de 2015, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó el Informe de la segunda Comisión titulado  “Tecnologías de la información y las comunicaciones para el desarrolloen el cual reconoce que las TICs tienen el potencial de brindar nuevas soluciones a los problemas del desarrollo, en particular en el contexto de la globalización, y pueden promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y equitativo, el desarrollo sostenible, la competitividad, el acceso a la información y los conocimientos, la erradicación de la pobreza y la inclusión social. Además expresa preocupación por la creciente brecha digital que existe en materia de disponibilidad, asequibilidad, calidad del acceso y utilización de esos servicios entre los países de altos ingresos y otras regiones[5]. Y en el Informe “Globalización e interdependencia: ciencia y tecnología para el desarrollo” recomienda apoyar las medidas acordadas por los países menos adelantados y los asociados para el desarrollo en materia de ciencia, tecnología e innovación. Reconoce también que la ciencia, la tecnología y la innovación, son vitales para lograr los objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente, incluida la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible , y que el acceso y la participación plena e igualitaria de las mujeres de todas las edades en la ciencia, la tecnología y la innovación son imprescindibles para lograr la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer.[6] Conforme la Dra. Tuminez, Directora Regional de Asuntos Corporativos, Externos y Jurídicos de Microsoft para el Sudeste Asiático, si bien los ODS son aspiraciones, nos dan una guía sobre lo que tanto nosotros como las empresas podemos hacer con nuestros recursos.

[*]Abogada, Escribana, Posgraduada en Derecho del Turismo UBA. Magister en Ambiente Humano. UNLZ. Profesora Adjunta Regular Departamento de la Facultad de Derecho Universidad de Buenos Aires. Jefa de la División Derecho. Profesora Asociada Ordinaria Universidad Nacional de Luján. info@anmart.com.ar

[**] Abogada (UBA) Magíster en Relaciones Internacionales (Universidad Maimónides) Cursando el Programa de Actualización en Derecho Informático (UBA) y el Posgrado en Derecho Informático (UNPSJB) Profesora Adjunta Ordinaria Universidad Nacional de Luján. adporcelli@yahoo.com.ar

 [1] Camus, A. 1994. La misión del escritor. En GRINBERG, M. (ed.). Visionarios Implacables:20-23. Mutantia, Buenos Aires. En francés: Chaque génération, sans doute, se croit vouée à refaire le monde. La mienne sait pourtant qu’elle ne le refera pas. Mais sa tâche est peut-être plus grande. Elle consiste à empêcher que le monde se défasse. 

[2] Grupo Banco Mundial. (2016) Informe sobre el Desarrollo Mundial 2016. Informe sobre el desarrollo mundial 2016: Dividendos digitales, cuadernillo del “Panorama general”, Banco Mundial, Washington DC. Licencia: Creative Commons de Reconocimiento CC BY 3.0 IGO

[3] CEPAL (2016) La nueva revolución digital. La revolución digital. De la Internet del consumo a la Internet de la producción. Naciones Unidas, Santiago de Chile

[4] Asamblea General de las Naciones Unidas, “Proyecto de documento final de la cumbre de las Naciones Unidas para la aprobación de la agenda para el desarrollo después de 2015. Anexo Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”, U.N. Doc. A/69/L.85, 12 de agosto de 2015.

[5] Asamblea General de las Naciones Unidas “Tecnologías de la información y las comunicaciones para el desarrollo”.  Informe de la Segunda Comisión, 15 de diciembre de 2015, A/70/469

[6] Asamblea General de las Naciones Unidas “Globalización e interdependencia: ciencia y tecnología para el desarrollo”.  Informe de la Segunda Comisión, 15 de diciembre de 2015, A/70/ 474/Add.2

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