Home / Area / DOCTRINA EN DOS PÁGINAS Diario DPI Suplemento Personas no humanas Nro 17 – 10.09.2019


DOCTRINA EN DOS PÁGINAS

Los animales son sujetos de derechos no humanos: panorama legislativo y jurisprudencial

Por Fernando Ballester Bidau

I.- Legislación nacional e internacional:

Desde la creación de la Sociedad Argentina Protectora de Animales (S.A.P.A.), el 21 de agosto de 1879, formalmente se comenzó a luchar fervientemente por los derechos de los animales y, en especial, por su presidente Domingo Faustino Sarmiento (1881/1885), quién en febrero de 1882 se opuso a que Buenos Aires -la actual Plaza de Mayo- se convirtiera en un reguero de sangre con el regreso de las corridas de toros. Concretamente, el nombrado decía: “Se pretende reaccionar contra una de las mas preciosas conquistas de nuestra independencia: la abolición de las corridas de toros…Es satisfactorio hacer saber que en Buenos Aires la sociedad que se propone ahorrar torturas a los seres privados de razón, pero dotados de la facultad de sentir y despertar sentimientos de bondad en los que en vano poseen una facultad de pensar, no decae en sus propósitos ni disminuye en número” (Fernanda Jara en “Sarmiento, padre protector de los animales”, publicado en Infobae”, 11/09/18). Cable aclarar que la última corrida de toros se realizó en 1819, en Retiro y que, en 1822, Martín Rodríguez prohibió la corrida de toros, salvo autorización policial y, siempre y cuando, estuvieren descornados.

Luego de un denodado esfuerzo del S.A.P.A. y de Sarmiento, quién también organizó la primera movilización a favor de los animales para pedir que los legisladores atendieran los proyectos de leyes enviados al Congreso, recién el 25/07/1891 se sancionó la ley Nacional de protección de los animales, promulgada el 03/08/1891 bajo el nro. 2786, por la cual se declaró actos punibles los malos tratamientos ejercitados con los animales, con multa o arresto (art. 1) y exigía que “…las autoridades policiales prestarán a la Sociedad Argentina Protectora de los Animales, la cooperación necesaria para hacer cumplir las leyes, reglamentos y ordenanzas en protección de los animales”.

El 27/09/1954 se sancionó una nueva Ley de “Protección de los Animales” Nº 14.346  que, en su art. 1º, reprime “…con prisión de quince (15) días a un (1) años, el que infligiere malos tratos o hiciere víctima de actos de crueldad a los animales”.

El art. 41 de la Constitución Nacional argentina dice que: “Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano…y tienen el deber de preservarlo…Las autoridades proveerán a la protección de este derecho…”. A su vez, en la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, la Constitución establece que la flora y la fauna debe ser preservada (conf. art. 25), siendo deber del Estado que el medio ambiente sea protegido (conf. Art. 54). El art. 240 del Código Civil y Comercial argentino impone límites al ejercicio de derechos individuales y dispone que “…no debe afectar el funcionamiento ni la sustantibilidad de los ecosistemas de la flora, la fauna, la biodiversidad, el agua, los valores culturales, el paisaje, entre otros…”.

 La Organización de las Naciones Unidas (O.N.U.) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) aprobaron en 1988 la “Declaración Universal de los Derechos del Animal” que establece que ningún animal será sometido a malos tratos ni a actos crueles (art. 3).

El código civil alemán, en su  parágrafo 90, dispone: “Los animales no son cosas. Serán tutelados por leyes especiales…”.

En México, en el art. 4 inc. 1) de la Ley de Protección a los animales del Distrito Federal, se define a los mismos, sean domésticos o de vida silvestre, como seres sensibles. También, se regula el maltrato a los animales y refiere que todo acto que implique la muerte innecesaria o injustificada de un animal es un crimen contra la vida.

A fines del 2017, el Congreso español, por unanimidad, dictó una ley para que los animales dejen de ser considerados cosas y, en cambio, sean reconocidos jurídicamente como seres vivos dotados de sensibilidad.

La Ley Nº 2015-177, de 16 de febrero de 2015, por la que se modifica el Código Civil francés, define a los animales como “seres vivos dotados de sensibilidad”, lo que marca una evolución de la legislación francesa.  

 Dichas normas protegen los derechos de la naturaleza y les reconoce a los animales que son titulares de derechos, siendo un deber del Estado protegerlos y preservar el medio ambiente para el goce de todos los hombres.

II.- Naturaleza jurídica de los animales en Argentina:

 Los animales que quedan comprendidos en la ley 14.346 son los domésticos (perro, gato, etc.), los domesticados (nacidos salvajes, son domados: elefante, etc.) y los cautivos (han nacido en estado silvestre o descienden de animales salvajes: monos, tortugas, pájaros, etc.).

El art. 1 de la citada ley reza: “Será reprimido con prisión  de quince días a un año, el que infligiere malos tratos o hiciere víctima de actos de crueldad a los animales”. Dicha norma expresamente reconoce a los animales como víctimas, siendo los sujetos pasivos del delito en cuestión.

En un leading case, un fallo de la Cámara Federal de Casación (Registro Nº 2603/14, 18/12/14) reconoció jurídicamente como sujetos no humanos, titulares de derechos, a la orangutana Sandra (alojada en el zoológico de Bs. As.) y otros animales no humanos. Así, se dijo …..A partir de una interpretación jurídica dinámica y no estática, menester es reconocer al animal el carácter de SUJETOS DE DERECHOS, pues los sujetos No-Humanos (Animales) son TITULARES DE DERECHOS, por lo que se impone su protección en el ámbito competencial correspondiente”.

El Juzgado N° 4 en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad de Bs. As., en la causa “ASOCIACION DE FUNCIONARIOS Y ABOGADOS POR LOS DERECHOS DE LOS ANIMALES Y OTROS CONTRA GCBA SOBRE AMPARO”, EXPTE. A2174-2015/0 (21/10/15), la Dra. Liberatori reconoció a la orangutana Sandra como un “sujeto de derecho”, ordenando al Gobierno local que garantizara a Sandra las condiciones adecuadas del hábitat y las actividades necesarias para preservar sus habilidades cognitivas. Entre los fundamentos del fallo, podemos resumir que: “… el interés jurídicamente protegido por la ley no es la propiedad de una persona humana o jurídica sino los animales en sí mismos, quienes son titulares de la tutela que establece frente a ciertas conductas humanas…Entonces, se trata reconocerle a Sandra sus propios derechos como parte de la obligación de respeto a la vida y de su dignidad de “ser sintiente”, novedosa categorización que ha introducido la reforma de enero de 2015 del Código Civil en Francia…Como señala el Dr. Zaffaroni, “el bien jurídico en el delito del maltrato de animales no es otro que el derecho del propio animal a no ser objeto de la crueldad humana, para lo cual es menester reconocer el carácter de sujeto de derechos”(2013: 54). Asimismo, señala que “ningún viviente debe ser tratado como una cosa” (Zaffaroni, Eugenio Raúl (2013)…por aplicación de las prescripciones de la ley 14.346, la orangutana Sandra tiene derecho a no ser sometida a malos tratos o actos de crueldad ni que ocurran conductas humanas abusivas a su respecto”.

En idéntico sentido se expidió la CAMARA DE APELACIONES EN LO PENAL, CONRAVENCIONAL Y DE FALTAS. SALA III en la Causa Nº 18491-00-00/14 “RESPONSABLE DE ZOOLÓGICO DE BUENOS AIRES s/ Ley 14.346” (Buenos Aires, 12 de diciembre de 2016). El Dr. Jorge Atilio Franza ha dicho que “…la ley 14.346 consagró un verdadero estatus de víctima en cabeza del animal no humano…con lo que el bien jurídico protegido es precisamente la vida y la integridad física y emocional de ese animal que está siendo objeto de hechos delictivos que lesionan sus derechos. En relación con el caso de los animales no humanos la intención de dotarlos de personalidad legal tiene que ver con el hecho de que, para los ordenamientos jurídicos, sólo hay dos categorías: personas o cosas. Y los animales, desde la ciencia y desde el sentido común, claramente no son cosas…En definitiva, OBITER DICTUM: …En primer lugar, la protección de los animales o sujetos de derecho no humanos se encuentra prevista también en el ordenamiento internacional. En este sentido, en 1977 se sancionó la Declaración Universal de los Derechos de los Animales. Aquella fue adoptada por La Liga Internacional de los Derechos del Animal, que la proclamó al año siguiente. Posteriormente, fue aprobada por la Organización de Naciones Unidas (ONU) y por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) (Fallos: 178:31; 219:400; 244:568; 267:468; 276:376; 308:2140; entre otros. 4 Fallos: 260:153, entre muchos otros)…Es fácil interpretar que la voluntad del legislador fue la de determinar que el animal no es una cosa, sino un ser vivo sintiente…Por lo expuesto, entiendo que no quedan dudas del carácter de persona no humana que ostentan los animales, y que en razón de ello tienen derechos inherentes a dicha categoría de sujetos de derecho, entre los cuales se destacan los de llevar una vida digna, sin apremios físicos ni psíquicos, y especialmente en libertad…En este sentido, cabe destacar que en el año 1984 se sancionó la Ley 23.094 que declara Monumento Natural a todas las ballenas francas que se registren en aguas jurisdiccionales de la Nación…”.

En el caso de la chimpancé CECILIA, en Argentina, la sentencia del Expte. Nº P-72.254/15, se dijo: “Clasificar a los animales como cosas no resulta un criterio acertado. La naturaleza intrínseca de las cosas es ser un objeto inanimado por contraposición a un ser viviente. La legislación civil sub-clasifica a los animales como semovientes, otorgándoles la única y destacada característica de que esa cosa (semoviente) se mueve por si misma…Resulta innegable que los grandes simios, entre los que se encuentra el chimpancé, son seres sintientes y, por ello, son sujetos de derecho no humanos…El chimpancé no es una cosa, no es un objeto del cual se puede disponer como se dispone de un automóvil o un inmueble. Los grandes simios son sujetos de derecho con capacidad de derecho e incapaces de hecho,en tanto, se encuentra ampliamente corroborado…que los chimpancés alcanzan la capactidad intelectiva de un niño de 4 años…” (Alvaro Rodriguez Sagot en “Los derechos de la naturaleza, una visión jurídica de un problema paradigmático”).

“…Esta idea de que los animales pueden ser sujetos de derechos surge también de la ya mencionada Declaración Universal  de los Derechos del Animal, donde se establece que todos los animales nacen iguales ante la vida y tienen los mismos derechos a la existencia (art. 1), y que además gozan del derecho a la atención, a los cuidados y a la protección del hombre (art. 2, inc. c), entre otros…Roxin también considera admisible la punición de los malos tratos a los animales, y afirma que ello no significa que se proteja una mera concepción moral, sino que hay que partir de la base de que el legislador, en una especie de solidaridad entre las criaturas, también considera a los animales superiores como nuestros semejantes, como hermanos distintos, y los protege como tales… (Santiago Vismara en “Código Penal de la Nación Comentado y Anotado” de Andrés José D’Alessio, 2a. de., de. La Ley, Bs. As. 2011, págs. 253 y 254).

Teniendo en cuenta que “…el interés jurídicamente protegido por la ley no es la propiedad de una persona humana o jurídica sino los animales en sí mismos, quienes son titulares de la tutela que establece frente a ciertas conductas humanas…” (ver fallo de la Dra. Liberatori) y que “…la ley positiva argentina reconoce al animal como titular del bien jurídico en el delito de maltrato, asignándole el carácter de víctima…” (Zafaroni, “La Pachamama y el Humano, Ediciones Colihue, Buenos Aires, p. 54 y ss., 2011), no caben dudas entonces que los ANIMALES maltratados no son cosas y que, por lo tanto, son los sujetos pasivos y víctimas de delito en cuestión.

El bien jurídico protegido por la Ley Nº 14.346 de “Protección de los Animales” “sería la preservación de la existencia y la conservación de la especie” (Santiago Vismara, ob. cit., p. 254) y, por ello, cabe concluir que los ANIMALES son sujetos no humanos y titulares de derecho, ya que son seres vivientes susceptibles de sufrimiento que piensan y sienten al igual que los humanos, siendo nuestro deber protegerlos de todo tipo de maltrato.

III.- Breve comparación con el delito de años y Ley Nº 22.421:

A su vez, el Código Penal, en el art. 183 reprime con prisión de 15 días a un (1) año de prisión al que de cualquier modo dañare un animal, total o parcialmente ajeno. “El daño, en cuanto delito que afecta la propiedad de una persona, debe recaer sobre un animal ajeno, mientras que dicho requisito no es necesario en los supuestos de la ley 14.346, donde los actos de crueldad pueden ser tanto sobre animales propios -el que omite alimentar dolosamente a su perro-, ajenos –el cuidador de un zoológico que o da de comer al tigre que está bajo su cuidado- o de nadie -quien patea y lastima a un gato que vive en la calle-” (Santiago Vismara, ob. cit., p. 259).

Por último, la Ley 22.421 de conservación de la fauna silvestre protege a los animales que viven libres e independientes del hombre en ambientes naturales o artificiales, los bravíos o salvajes que viven en cautividad o semicautividad y los originalmente domésticos que vuelven a la vida salvaje (cimarrones). Se castiga la caza sin autorización, de fauna silvestre protegida y cuando se utiliza armas o medios prohibidos.

 

DESCARGAR ARTICULO