Home / Area / DOCTRINA EN DOS PÁGINAS Diario Constitucional y Derechos Humanos Nro. 238 – 26.08.2019


DOCTRINA EN DOS PÁGINAS

Nos urge legislar sobre la creación de pautas racionales para el traspaso ordenado del mando

Por Jorge Luis Bastons

 

Aún estamos a tiempo de hacer realidad esta necesidad expresada en el título. Idea que cabe en dos renglones y que bien podría ayudar a toda la Argentina a atravesar con menores costos la notoria incertidumbre que indiscutiblemente atravesamos en la hora.

Partimos de la base que el principal problema de nuestra sociedad es, desde sus propios orígenes, el odio y la división entre posturas antitéticas, a las que la sola idea del diálogo, de la apuesta a la construcción de consensos mínimos, de síntesis postural, les resulta poco menos que impensable. Y de ahí que buscando inocularnos de ese pernicioso gen nacional, apostamos a que la mentada ley del Congreso pueda “terciar” en medio del conflicto existente.

En países democráticos más normales, el que pierde una elección llama por teléfono y felicita al ganador y lo convoca, y el ganador le agradece, hace público el llamado y el agradecimiento, y al día siguiente o al otro, va hasta el despacho del vencido y se juntan y acuerdan el traspaso ordenado del mando, así como de aquellos mensajes que fueran necesarios dar a la comunidad y a los mercados. Dado ese primer paso, entonces ambos delegan tareas en uno, dos o tres interlocutores (generalmente de perfil técnico) por cada parte, quienes, al no estar apegados visceralmente a la cuestión electoral, se pueden elevar por encima de la coyuntura y sugerir caminos y opciones con mayor racionalidad sobre las políticas a seguir durante ese período.

Por eso, es fundamental correrse del eje amigo-enemigo y pensar y obrar para que unos y otros, otros y unos, tomemos conciencia que estamos en el mismo barco. Y que, tanto si siguiera Mauricio Macri como si viniera Alberto Fernández o quien fuere, de todas formas, habrá que gerenciar dicha transición lo mejor posible.

Si las elecciones las ganara Alberto Fernández, entonces esta ley que proponemos les allanaría el camino al presidente saliente y al entrante para poder reunirse, conversar, pensar y quizá, hasta para cogobernar y/o codecidir sobre algunas cuestiones centrales que tienen que ver ni más ni menos que con la preservación de la paz social.

En dicha ley podrían plantearse algunas cuestiones como la obligatoriedad de tener que reunirse antes del traspaso de los atributos del mando, así como facilitarse el acceso a los datos reales y sensibles de la economía, e instar a los actores principales a ocuparse de la buena fortuna de la cosa pública durante el período de transición.

Y si las elecciones presidenciales las ganara Macri, pues en términos institucionales no nos dañaría contar desde ahora con una norma que prevea y ordene con mucha seriedad e inteligencia los futuros períodos de transición gubernativa.

Esto que con tanta simpleza estamos sugiriendo, lo hacemos porque nos parece que los argentinos, incluidos nuestros líderes, todavía carecemos de la suficiente cultura cívico-política para que aquello ocurra espontáneamente. Por lo tanto, para que el ego de los principales actores políticos en pugna no choque (y no nos hagan chocar a todos), sería muy conveniente que se plasmara prontamente la mentada ley. Entre otras razones porque esa ley sería una maravillosa excusa ante los ojos de una minoría de compatriotas fanatizados, que viven conceptualmente al diálogo y a la búsqueda de cualquier consenso como una rendición. Ergo, dicha ley forzaría a nuestros políticos a juntarse para procurar hacer una transición ordenada e informada, y para que deje de vivirse como una claudicación del perdedor frente al ganador, de modo tal que la norma propuesta les tendería a ambos un puente de oro ya que suavizaría las cosas.

Desde luego, el ideal sería sancionar este tipo de normas con la debida anticipación y no cuando el toro se nos viene encima, pero así estamos y hay que actuar ya mismo.

La propuesta que muy humildemente esbozamos es indispensable a nivel nacional, pero no estaría nada mal que las provincias y los municipios hicieran lo propio con la debida anticipación, para así no tener que correr la dinámica de los hechos desde atrás.

DESCARGAR ARTÍCULOS