Home / Area / DOCTRINA EN DOS PÁGINAS Diario Civil y Obligaciones Nro. 278 – 14.06.2022


DOCTRINA EN DOS PÁGINAS

Los confines de la obligaciones de seguridad (Parte II)

Por Segundo J. Méndez Acosta

(iv) Espacio

La obligación de seguridad de la Ley de Defensa del Consumidor presenta límites eminentemente espaciales, lo cual se debe, en parte al menos, a que la noción de contrato ha dejado de ser dirimente a los fines de conocer la extensión de tal deber.

Aludir a una responsabilidad obligacional “por contacto social”, como en cierto punto parece hacerse en casos como estos, importa migrar del ilícito delictivo a la lógica del incumplimiento, aunque con la intención de proteger –a fin de cuentas– los mismos intereses (distintos de la prestación principal)[1]. Empero, no es tarea poco delicada, ni menos sencilla, delimitar ese contatto sociale.

En efecto, resulta vital determinar el aludido ámbito espacial, pues una vez que es excedido deja de haber todo control razonable por parte del deudor y, consecuentemente, la referida garantía deja de resultar aplicable.

El proyecto de Ley de Defensa del Consumidor del año 2019 (Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y el Ministerio de Producción y Trabajo), prevé que la obligación de seguridad se extiende al “ámbito de incumbencia” del proveedor (art. 117)[2].

(v) Extinción

La imposibilidad de cumplir, en tanto esta sea sobreviniente, objetiva, absoluta y definitiva, extingue la obligación y libera de responsabilidad al deudor (arts. 955 y 1732, Código Civil y Comercial).

La imposibilidad de cumplimiento con esa virtualidad, en relación a la obligación de seguridad, suele presentarse principalmente en dos casos: cuando el hecho tiene lugar fuera del referido “ámbito de incumbencia” del proveedor[3], y cuando el evento dañoso, a pesar de tener lugar dentro de ese espacio, ocurre por una fuerza irresistible[4]. Este aspecto –el extintivo–, en parte es la contracara del aludido “ámbito de injerencia”.

En fin, este límite constituye, además de una derivación de la regla según la cual impossibilium nulla obligatio est, una fórmula de razonabilidad que conduce a extender la responsabilidad del proveedor a todo sitio en donde exista un ámbito de competencia, o en los que tenga o deba tener un poder de vigilancia o control[5].

[1] Lambo, Luigi, Obblighi di protezione, cit., p. 364.

[2] Para un comentario de esa norma, compulsar: Carestia, Federico S., en Comentarios al Anteproyecto de Ley de Defensa del Consumidor, Santarelli, Fulvio G. – Chamatropulos, Demetrio A. (dirs.), La Ley, Buenos Aires, 2019, p. 518/520.

               De todos modos, no parece ser esta la interpretación que hizo un voto mayoritario de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en un precedente, al haber citado tanto la obligación de seguridad como el régimen de responsabilidad por productos –entendiendo aplicables al caso a ambos instrumentos–, pese a que el daño lo había sufrido una persona en su hogar como consecuencia –presumiblemente– de una errónea instalación del servicio de gas (CSJN, 22/12/2020, “Vela, Marcia Andrea y otros c/ Gas Natural Ban S.A. y otros s/ daños y perjuicios”).

[3] Así ocurrió, por ejemplo, en un precedente en el que se descartó la existencia de la obligación de seguridad en relación al organizador de un espectáculo público –se trataba de un partido de fútbol–, pues el accidente había tenido lugar dentro de una estación de subterráneo a varias cuadras del estadio (CNCiv., Sala A, 4/2/2022, “Ruarte, Barbarita y otros c/ Trenes de Buenos Aires S.A. (quiebra) y otros s/ daños y perjuicios”, expte. n.º 64.694/2008).

[4] En algunos casos, vale decir, los tribunales han sido particularmente severos respecto de la acreditación de esa eximente. Se ha considerado, por ejemplo, que no exime el daño sufrido por quien, en una cafetería, fue lesionado por delincuentes que ingresaron a mano armada y lo despojaron de sus pertenencias (CNCiv., Sala D, 5/12/2018, “T. A., J. N. E. E. c/ Starbucks Coffe Argentina S.R.L. s/ daños y perjuicios”, RCyS 2019-III, 53). También se ha entendido que no hay imposibilidad de cumplimiento en relación al perjuicio sufrido por quien, en un shopping, sufrió un disparo de arma de fuego por un delincuente (CNCiv., Sala L, 1/8/2018, “S. S. V. y otros c/ Cencosud S.A. y otros s/ daños y perjuicios”, AR/JUR/41793/2018). Lo mismo en otro supuesto en el que un transportado, mientras viajaba en el tren, sufrió daños a raíz de un proyectil que fue arrojado desde las vías (CNCiv., Sala A, 4/7/2018, “Z., L. A. c/ U.G.O.F.E. S.A. s/ daños y perjuicios”, AR/JUR/36928/2018).

               Sin embargo, en supuestos semejantes a los anteriores se han adoptado posturas distintas. Así, por ejemplo, se entendió que había una imposibilidad de cumplimiento –y, por ende, se exoneró de responsabilidad al proveedor– en un caso en el que un delincuente robó a una persona su cartera dentro de un shopping (CNCiv., Sala J, 26/11/2015, “Mazzei, Luciano Alberto c/ Del Parque Shopping Center S.A. s/ daños y perjuicios”), o quien sufrió una herida de bala en un comercio a causa de un robo (CNCiv., Sala H, 12/3/2021, “Fuks, Ariel Fabián c/ Adidas Argentina S.A. y otros s/ daños y perjuicios”). La Corte Suprema de Justicia de la Nación, añadimos, resolvió un caso en el que se pretendía responsabilizar a una inmobiliaria por incumplir el deber de seguridad, pretensión que fue descartada por ese tribunal con base en la circunstancia de que había existido una fuerza irresistible, resultante de la portación de armas (CSJN, 11/2/2003, “Finardi, Alberto c/ D`Odorico Propiedades S.R.L.”, Fallos: 504:37).

[5] CNCiv., Sala A, 4/2/2022, “Ruarte, Barbarita y otros c/ Trenes de Buenos Aires S.A. (quiebra) y otros s/ daños y perjuicios”, expte. n.º 64.694/2008, del voto del Dr. Sebastián Picasso.

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