Home / Area / DOCTRINA EN DOS PÁGINAS Diario Ambiental Nro 131 – 13.10.2016


DOCTRINA EN DOS PÁGINAS

La problemática de la competencia de la ría de Bahía Blanca, continuación

Por Julieta Caporaletti

I. Síntesis de la descripción de los hechos publicados con anterioridad por DPI

En el anterior artículo titulado  “La ‘particular energía’ del Fiscal General Federal de la ciudad de Bahía Blanca frente a un Matanza- Riachuelo II”[1] se hizo alusión a que la actividad portuaria de la ciudad resultó un atractivo para el establecimiento aledaño de diversas empresas, gestándose de este modo uno de los polos petroquímicos más grandes del país, integrado por empresas de la magnitud de PPB Polisur, Solvay Indupa, Compañía Mega y Profertli, Cargill, entre otras.

Durante el año 2011 los pescadores artesanales propulsaron en la órbita de la justicia federal la causa 135623/11 caratulada “Meninato Rolando (PBB Polisur S.A y otros) s/ inf. Ley 24051”  a raíz de la merma de las especies acuáticas en la ría de la ciudad, producto del vertido de metales pesados de forma indiscriminada por parte de varias de esas empresas.

Resulta relevante señalar que el caso se encuentra delegado en el Ministerio Público Fiscal en los términos del art. 196 del C.P.P.N; por lo cual mediante el dictamen del  12 de mayo de 2015 y  con el discernimiento que merece una causa de tal envergadura, el Sr Fiscal le requirió a la titular del Juzgado Federal nro. 2 la adopción de criterios innovadores e idóneos atento el interés colectivo en juego.

Ello así, pues se aferró fervientemente a los  principios precautorio y  preventivo e invocó del fallo Mendoza de la C.S.J.N[2]  “la particular energía” que el superior le exigía a los jueces frente a las cuestiones ambientales, es decir que den rienda libre a la innovación y creatividad para resolver este tipo conflictos.

Sin embargo, el criterio no fue compartido por la Jueza Marrón,  quien claramente ante el  requerimiento  Fiscal de  prohibición inmediata de vertimiento de todo tipo de efluentes en la ría en los términos del Art. 23 último párrafo del C.P., resolvió declinar la competencia a favor de la justicia provincial por entender que no se advertía un daño ambiental interjurisdiccional, es decir que en vez de expedirse primeramente respecto de la competencia, lo difirió aproximadamente durante cuatro años.-

Ello a su vez  fue confirmado por la Cámara Federal de la ciudad el 6 de agosto de 2015, motivando el arribo del expediente a la Casación Federal.

II. La decisión de la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal.

El argumento que sirvió de base a la juez de primera instancia para declararse incompetente se sustentó en los  lineamientos propugnados por la C.S.J.N en el fallo “Lubricentro Belgrano”[3] donde sostuvo que la justicia federal sólo debía intervenir en el marco de la ley 24051 de residuos peligrosos cuando se vieran afectadas las personas o el ambiente fuera de los límites de la  provincia, sin embargo la Sala I en su resolución del  22 de septiembre del corriente[4], señaló que “la sentencia adoptada por los sentenciantes de mérito  no constituye una derivación razonada del derecho vigente con aplicación a las concretas y particulares constancias de la causa[5]”.

De tal modo,  se focalizó en la evidencia obrante en autos que devela la elevada existencia de diversos metales pesados (tales como plomo, mercurio, zinc, cobre, cromo, etc) en la ría, sus sedimentos y en el hígado y muslos de los peces del estuario de Bahía Blanca (especies saraquita, pescadilla común, tiburón gatuzo, lenguado  y corvina rubia) que cumplen con sus respectivos circuitos migratorios (en algunas especies desde Río de Janeiro, República Federal de Brasil, hasta la Patagonia Argentina pasando por Bahía Blanca) y resultan el producto de la actividad pesquera local.

Aúnese a ello, que se hizo hincapié en la interpretación de los peritajes perpetrados en el estuario que da luz a la afección del medio ambiente: “Acumulación de metales pesados e hidrocarburos de petróleo en los sedimentos de la zona interior del estuario. Acumulación de metales pesados en tejidos de músculo de pescado de especies capturadas en el estuario. El dragado al que es sometido el canal para mantener su profundidad licuando el sedimento con agua a presión, lo dispersa en la ría, ampliando la zona contaminada. La pesca comercial responsable en la ría es una actividad en extinción”.

De este modo, precisó  que el fallo citado por la magistrada  exigía para la viabilidad de la competencia federal “que se demostrara con un grado de convicción suficiente la afección ambiental interjurisdiccional”, cuyo requisito se encontraba completamente satisfecho en el caso de análisis.

Siguiendo esta línea de ideas, puso en manifiesto el sintético fundamento por el cual la justicia federal local se deshace de la competencia en base a “referencias genéricas y sin respaldo argumental”[6], sin  desarrollar cuáles resultan ser las constancias obrantes en el expediente por las que debía intervenir la justicia provincial, más precisamente apuntó a la siguiente frase utilizada: “lo indeterminado del daño no define su interjurisdiccionalidad y de las breves constancias de este legajo de apelación no surge que la presencia del estuario de Bahía Blanca se haya extendido fuera de la provincia de Buenos Aires”.

Finalmente, resaltó que “es el  Estado Nacional quien debe velar por la protección del ambiente en cumplimiento de la Constitución Nacional y los tratados internacionales suscriptos y con ajuste a la ley vigente, es que el fuero federal debe entender en los delitos previstos y reprimidos en la ley 24.051”.

III. Conclusión

Notoriamente se advierte que los lineamientos esgrimidos por la C.S.J.N. sólo fueron comprendidos por el representante del Ministerio Público Fiscal, limitándose las restantes instancias federales de la ciudad de Bahía Blanca  a escudarse en la opción más cómoda ante la complejidad del bien jurídico en juego, lo cual  generó una dilatación innecesaria e incongruente con los principios de celeridad y economía procesal que resultan inminentes ante un caso como el de estudio.

[1] Caporaletti Julieta, “La particular energía del Fiscal General de la Ciudad de Bahía Blanca frente a un Matanza Riachuelo II”, 10 de junio de 2015, DPI cuántico disponible en https://dpicuantico.com/sitio/wp-content/uploads/2015/06/Ambiental-Doctrina-2015-06-11.pdf

[2] CSJN, “Mendoza, Beatriz Silvia y otros c/ Estado Nacional y otros”, sentencia del 20 de junio de 2006, Fallos: 329:2316, disponible en http://sjconsulta.csjn.gov.ar/sjconsulta/documentos/verUnicoDocumento.html?idAnalisis=604413

[3] C.S.J.N “Lubricentro Belgrano s/infracción ley 24.051”, sentencia del 15 de febrero de 2000, fallo 323:163, disponible en http://old.csjn.gov.ar/data/sda.pdf

[4] Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal,  FBB 22000164/2011/CFC1, caratulada: “MENINATO, Rolando”, sentencia del 22 de septiembre de 2016 disponible en http://www.cij.gov.ar/nota-23272-Casaci-n-Federal-resolvi–que-la-Justicia-federal-debe-intervenir-en-causa-por-contaminaci-n-del-estuario-de-Bah-a-Blanca.htm

[5] El destacado me pertenece

[6] El destacado me pertenece.

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