Home / Area / DOCTRINA COVID-19 Diario Comercial, Económico y Empresarial Nro. 256 – 03.06.2020


DOCTRINA COVID-19

Interpretación del Art. 32 LCQ a la luz del COVID-19. Referencias del Concurso Vicentin S.A.I.C.

Por Santiago Barbarach

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  1. Introducción.

En la actualidad Argentina y el mundo, se encuentra atravesando una crisis mundial frente a un nuevo suceso como es el COVID 19, esta pandemia, no solo trae aparejados consecuencias nuestro sistema de salud, sino también económicas. Probablemente, y a riesgo de ser negativo, al finalizar toda esta situación, nos encontraremos frente a un suceso de “viralización” de la insolvencia, o como lo denominó el Dr. Juan Anich “insolpandemia”, un nuevo tipo de insolvencia generada por un virus, donde seguramente desde diferentes sectores de la sociedad busquen soluciones concursales a los problemas económicos que vendrán.

Esto nos lleva a preguntarnos: ¿Los funcionarios judiciales están preparados para estos nuevos desafíos que se vienen? y por otra parte  ¿Tenemos una Ley Concursal acorde a las presentes necesidades?

Afortunadamente, en mi opinión, durante la vigencia del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) establecido por el DNU PEN N° 297/2020 –y sus prórrogas-  se conocieron resoluciones en diferentes tribunales, a lo largo y lo ancho del país dando lugar a los medios tecnológicos, pregonando la utilización de diferentes plataformas, para llevar adelante diferentes actos procesales, tales como la celebración de audiencias vía Zoom, las notificaciones vía email, celular o whatsaap y presentaciones a los juzgados por correo electrónico o carga de escritos a los sistemas correspondientes, dejando de lado la tradicional soporte  papel.

Según diferentes autores procesalistas, las formas procesales no tienen un fin en sí mismo pues el proceso no es un mero conjunto de formalidades. Éstas existen para garantizar el debido proceso y, con ello, el derecho de defensa de las partes. Por lo tanto los actos procesales deben realizarse conforme lo dispuesto por la ley procesal pues la ausencia de formas “produce desorden e incertidumbre”[2]. De modo que cuando se cumple con las formas, el pleito se desenvuelve de manera previsible, lo que genera seguridad jurídica.

No es discutible la necesidad de dar seguridad jurídica a las personas que acuden al auxilio jurisdiccional, pero sí es importante plantearnos si la única forma de brindarla es mediante los procesos arcaicos que nos imponen los diferentes códigos procesales actualmente. La necesidad de imprimir, presentar todo por duplicado, triplicado y hasta cuadruplicado, fotocopias, etc. no solo es un dispendio innecesario de papel, lo que resulta completamente anti-ecológico, sino también una utilización de espacio físico para guardarlos. Expedientes con más de 10, 20 o 30 cuerpos que ocupan escritorios enteros con información que muchas veces ya se encuentra digitalizada desde un primer momento y a solo un clic del juzgado interviniente.

Particularmente en el presente, me ceñiré a comentar el instituto de la verificación de créditos, en referencia a las circunstancias actuales del ASPO.

  1. Legislación Actual y la necesidad de reinterpretacion frente al COVID-19.

El art. 32 de la ley 24.522, prevé  que todos los acreedores por causa o título anterior a la presentación y sus garantes, deben formular al síndico el pedido de verificación de sus créditos, indicando monto, causa y privilegios. La petición debe hacerse por escrito, en duplicado, acompañando los títulos justificativos, con dos copias firmadas. Con referencia a esta norma procesal concursal, que impone la forma escrita para el pedido de verificación de créditos, fue tradicionalmente interpretada como escritura impuesta en papel. Sin embargo, dicha limitación con respecto al continente o soporte, no surge expresamente de dicho texto normativo en particular como así tampoco de la ley concursal en general. A lo largo de la ley concursal, diferentes artículos hablan de la forma escrita, pero ninguna de estas normas hace referencia de manera exclusiva y excluyente de otras al soporte papel, dicha limitación surge principalmente de la costumbre impuesta en la práctica tribunalicia y los códigos procesales.

Es importante recalcar que los legisladores, al momento de pensar las normas procesales que regirían las diferentes causas judiciales, cualquiera sea el fuero, difícilmente pudieron haber previsto todos los avances tecnológicos que en la actualidad existen y nos llevan a los planteos que hoy en día nos hacemos.

En las circunstancias actuales de ASPO, muchos procesos verificatorios quedaron pendientes, plazos suspendidos que atrasan los mismos, no sólo en perjuicio del propio el concursado, que no puede lograr finalizar su proceso de reestructuración para poder seguir adelante con su actividad comercial de manera habitual, sino contra los acreedores del mismo que ven día a día como se deprecia su crédito por los embates de la crisis.

Por lo dicho, resulta de vital importancia que en el medio de esta crisis sanitaria y económica, se ponga toda la diligencia necesaria en la prestación del servicio de justicia para la prevención del daño, cuya materialización, no sólo va a influir en el futuro de la empresa en crisis y sus acreedores, sino también sus proveedores y el sistema productivo en general.

Por lo tanto, reinterpretando la pauta procesal del Art. 32, que reclama la existencia de un texto escrito, se  enriquece admitiendo soportes de diversa índole, que permitan su incorporación en un proceso o expediente, su reproducción o lectura, aunque ello implique el uso de medios técnicos y su almacenamiento para consulta, en forma inalterable.

  1. Referencias del Concurso Vicentin sobre el proceso de verificación no presencial

Actualmente, se encuentra en trámite VICENTIN S.A.I.C. S/ CONCURSO PREVENTIVO[3]  y mediante resolución dictada en fecha 12/05/2020, se sostuvo la necesidad de comenzar a aplicar las tecnologías de la información y comunicación, para poder seguir adelante con el proceso concursal a los fines de dar una respuesta concreta a los más de 2700 acreedores y la cadena de producción que sostiene una gran parte de la región del país.

En esta inteligencia, se dijo que la  presentación  y  recepción  de  los  pedidos  de  verificación bajo la modalidad tradicional (presencial en soporte papel en las oficinas  habilitadas por el órgano sindical para ello), entraña en las actuales circunstancias  sanitarias,  un  riesgo  la  salud  de  los  individuos  involucrados  en  este  proceso  concursal que es necesario evitar.

Sostiene que el tiempo que resta para la conclusión del proceso verificatorio establecido originalmente (el cual finalizaría el día 09/06/2020), los Síndicos deberían recibir, revisar  y entregar recibos a miles de acreedores; actividad de imposible realización sin contrariar la legislación sanitaria  prohibitiva vigente, por lo que  los invita a habilitar otros medios eficaces que  permitan  la  razonable  continuidad  del  proceso concursal.

Por todo esto, el Juzgado resolvió implementar de manera alternativa, esto quiere decir que no es exclusiva ni excluyente de la verificación tradicional presencial, una verificación no presencial (VNP).

Como novedad la VNP, deberá permitir a los acreedores concretar sus presentaciones verificatorias, sin necesidad de constituirse físicamente en las sedes designadas por la sindicatura, ingresando en cambio en un portal o vínculo de acceso, habilitado especialmente a tales fines de por la Sindicatura  Concursal, mediante el uso de las tecnologías digitales disponibles.

La sindicatura concursal, desde su constitución, en aras de estar a la altura de la circunstancia de la tamaña tarea asignada, ha puesto en funcionamiento un sitio web, destinado inicialmente a brindar información veraz, actualizada y efectiva a los acreedores, con relación al proceso concursal. En el mismo, publicará un protocolo para la presentación de las VNP una vez elaborado y aprobado que sea por el juzgado.

  1. Colofón

En épocas de crisis económicas, las legislaciones concursales a nivel mundial siempre sufren reformas, algunas que son momentáneas y otras que llegan para quedarse.

Particularmente, en nuestro país es necesario dar un marco legislativo moderno para resolver con mayor eficacia los casos de insolvencia, sea de una pequeña, mediana o gran empresa, como así también los casos de sobreendeudamiento del hombre común, para esto sería altamente recomendable, como aconsejaron diferentes juzgados, seguir lineamientos generales de la UNCITRAL

Esta “insolpandemia” como sostiene el Dr. Anich, nos hace replantear si las herramientas técnicas que tenemos son las adecuadas para enfrentarla o debemos implementar nuevas estrategias sistemáticas o asistemáticas para recuperar una supuesta normalidad.

[1] Abogado, (UNR) Mediador. Aspirante a Adscripto Derecho de la Insolvencia, Facultad de Derecho (UNR)

[2] MAURINO, Alberto L., Nulidades Procesales ,Buenos Aires, Astrea, 2011, p. 4

[3] En trámite en el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial 2da Nominación de la Ciudad de Reconquista, Provincia de Santa Fe.

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